martes, 11 de marzo de 2014

La confabulación de los ólogos

Como si fuera una oscura golondrina sherpa, he vuelto.

Un año exacto después de volver tras la osteotomía. Un mes clavao desde la última salida y a poco menos de dos meses de la 101 Peregrinos. Pero desde aquí digo que no podrán conmigo. Todos los datos apuntan a que todos los ólogos del mundo se han confabulado para que no pueda ganar ningún año la susodicha prueba; ni Ronda, ni ninguna parecida.

Primero, que si la rodilla no sé que le pasa que se engancha y está arretorcía; que viene un traumat-ólogo y que me dice que me tiene que cortar el güeso, que no me preocupe, que luego me lo pega bien y tal.
Joer, tú, que casi lo consigue. Pero viendo que yo seguía erre que erre, me enviaron al segundo de los secuaces del doctor Maligno (que, ya no lo dudo, está apuntado a la Peregrinos) y va y me suelta no-sé-qué de la próstata. Tras una serie de pruebas y torturas a cuál de mayor espeluznancia que la anterior (sus ahorraré los detalles), va el segundo ólogo (ur-ólogo, ¿mesopotámico, quizás?) y me prohibe dos cosas: comer espárragos (ésta era para despistar) y montar en bici. Fíjate tú que me había podido prohibir ver Tele-5, pero no; el caso es que después del feliz episodio de la expulsión de la imposible piedra picuda (¡¿cómo pudo pasar eso por ahí?!) decidí olvidarme del asunto, después de realizar el correspondiente desembolso por dos sillines antiprostáticos que son la felicidad de mi vida. Del episodio de la piedra no os (sus) ahorro nada, porque os (sus) dí todos los detalles en su día.


Ni Moriarty ni Voldemort fueron tan pesaditos con Sherlock o con el Jarripoter, como el doctor Maligno este con un servidor. Sabréis ya a estas alturas que hace cosa de un mes o así se me cayó un ojo al suelo y al ponérmelo (debí enjuagarlo mal) me raspaba la tierrecilla que me dejé. ¡Anda! Me acabo de acordar del mejor villano de todos, pero ya es tarde: ya he puesto al dr. Maligno y así se queda. Luego os lo digo. Es para crear tensión y tal, y que sigáis leyendo, jeje.


Bueno, a lo que íbamos: Un par o tres de días aguantando con cosas raras en el ojillo (el de un lado, el izquierdo en concreto), van y me mandan a dar el láser de la Estrella de la Muerte, tal como os (sus) lo cuento. Y esta vez no era un ólogo, sino una óloga (oftalm-óloga; esta no sé de qué país, no se me ocurre ). Y casi resulta ser el arma definitiva, porque después de decirme que estaría un par de semanas en el dique seco (sequísimo, porque no podía ni leer, ni corregir, ni suspender...), va y me dice que me llamaría la próxima semana.


¿Os ha llamado a vosotros? Lo que es a mí... nasti de plasti. Y van ya quince días más, haciendo un total de un mes.

Así que todos estaréis de acuerdo conmigo en que no hay ser humano (sherpa, of course) que aguante un mes quieto así, y más cuando este finde le dió a Manolo por salir después de meses en busca y captura. Sólo tuve que recibir una tímida proposición del ¿sherpa?-Enriquet, y tardé en preparar sicológicamente a la vieja Spe.


—  Mañana te voy a necesitar.
—  ¿Eihn...?¿Cuálo dicessss...?
—  Que mañana te voy a necesitar, que te prepares.
—  ¡Pero si estaba dormida!¡Vaya susto me has dado!
—  Ya estás haciéndote a la idea, holgazana.
—  Pues más vale que me engrases un poquitirrinín, majete, que me tienes de óxido hasta el buje.

Y, a pesar de no contar con permiso facultativo, la Spe fue engrasada y el sherpa se echó al monte. Poco monte, eso sí, ya que esto del ojo le da más respeto que los otros estropicios, que patas de palo se han inventado, pero ojos de contrachapado no hay, que yo sepa.

Soy una foto con una terrible dominante magenta. El Tris está desentrenao.

Tantísimo tiempo sin montar, que me costó hacer fotos en marcha. ¡Lo que había sido yo en cuestiones de desenfunde y disparo sin perder el equilibrio! Pero a todo se hace uno poco a poco. Tanto es así que después de andar con delicadísimo cuidado hasta el cerro del Puerco pedaleando de puntillas (varias tribus merodeaban por los alrededores), al pasar Prado Redondillo la llamada de la selva pudo a los sherpas y nos fuimos de exploración por aquí abajo.


Y es así como encontramos una senda (nueva) hasta la roca-muela, que no es nueva, pero el nombre que la puso Enrique, sí. Así que en los tracks, está será en lo sucesivo para los sherpas "la senda de la Muela". Y para que conste a los efectos oportunos, bla, bla, bla, por los siglos de los siglos. Nuevo topónimo de los montes cherpanianos.


Arriba, la muela. Abajo, los paisajes que subidos a ella se disfrutan.


Se me ha clavado un palito en el hombro
La bajada la hicimos despacito, pero saboreándola. Atoaleche debe ser una bajada espectacular, tiene toda la pinta, a que sí. Pero es igual: tenía tantas ganas reconcentradas, que disfruté como un enano.

Un Enrique; dos Enriques; Tres Enriques.
Pues esto es. Y no escribo mucho más que estoy desacostumbrado y, lo mismo que los isquiones me rabiaban el lunes por la falta de costumbre, estoy viendo que me van a salir callos en las llemas de los dedos. Ni repaso la entrada: si veis alguna falta (Dios no lo quiera) me lo decís.

Y de los ólogos no quiero ni oír hablar, salvo que sea para darme el alta bicicletil. Aunque ya me la he dado yo mismo. A ver si puedo salir un poquillo esta semana y así me preparo para ganar al doctor Maligno en la Peregrinos.

O, al menos, no llego el último.




¡Ah! el villano de los villanos es... el barón Asler. ¡A que sí!


4 comentarios:

  1. Joer Juanito, tanto tiempo en la sombra y te dejas lo mejor de la etapa... Las Cañas! Estuvieron de lujo.
    Alberto y yo empezamos a no fallar, a buen tiempo, buena bici! Salimos carril bici (a las 8am) Eresma río arriba hasta puente de los mosquitos y subida por senderos hacia la fuente de la reina. Aquí ya imposible avanzar por la nieve, bajada por el camino de Santiado y en el cruce con la carretera, hacia la derecha por las sendas de gran pendiente a llegar a Valsain.
    Resumiendo, una etapa de 40 km con final feliz!
    Boli

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  2. Te has dejado otro ologo que te piiîiiiiii el domingo, me refiero al metereologo que no nos avisó del puñetero viento frotal que tuvimos en el carril bici. Por lo demas bonita y tranquila ruta y si inaguramos nuevo tramo cual pantano además de las cervecitas posteriores, sale redonda.
    Y fotos haras menos pero mantienes el tino, la 4 es un foton en plena subida con piedrolos y con el sol de frente.

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  3. Hola de nuevo!!!!
    Se te echaba de menos... leer la crónica.... ver las fotos.... reírse un rato...
    Me alegro de que no pueda contigo, ningún "ologo".
    Un besote!!

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  4. El meteorólogo casi puede, jeje.

    Boli... ¿anónimo? ¡Cuántas veces te he concedido permisos para publicar! Pero tienes razón en lo de las cervezas: lo mejor, y me lo dejo en el tintero.

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