domingo, 28 de mayo de 2017

Rueda rueda con nuevas ruedas

Para estrenar la nueva kateeme de Joaquín Rueda, le hemos llevado por todo lo malo (o lo mejor, según se mire) hasta la fuente de Ceniceros, ay quién nos mandará, senderos desdibujados y difusos, y bajada por Majarompe, Charca de la Rana y Roca-Tiburón. Dos encuentros en lugares transitados y transitables con David kamorka y Albert G de C, pero por los lugares más secretos, ni Perry (más tarde nos enteraríamos de que estaba reubido con el Tato).

No hay quien siga a la kateeme de JR subiendo; y bajando, también le viene mejor... porque le pesa poco cuando la carga, jeje. Que la disfrute mucho el chico en compañía de todos nosotros.

En la etapilla, además de pedalear y sudar como cosas tontas, nos ha dado tiempo de ejercer de cuadrilla forestal adecentando senderos y, también, de fontaneros desatascando fuentes (véase estremecedor documento más abajo). Cuarenta y cinco kilómetros variados y duros que, como siempre, se han hecho más llevaderos gracias a las risas y los chascarrillos. Al final, pese a las amenazantes nubes, ni una gota de agua de agua. De cerveza, al final, algo más.

Unas fotos:

















En el Pontón, el coche que compró de segunda mano Ágatha Ruiz de la Prada a Piet Mondrian.



 

Trialera: Dícese de la parte del camino donde tus huevos abandonan su lugar para hacerle compañia a la garganta.