miércoles, 27 de mayo de 2009

Un sherpa en el Camino (jornada 3)

¡El Camino en tiempo real!

26-05-09 Mansilla de las Mulas - Astorga 75 km


Extranjero en mi tierra, así se puede resumir la sensación que tengo tras pasarme todo el día escuchando lenguas transpirenaicas. Y es que el Camino parece que tiene una enorme repercusión afuera y parece, esto es opinable, que se le valora más a nivel personal ¿qué buscamos aquí km tras km gentes tan distintas -o no-?.

Cambiando de tercio, la jornada empezaba a las 9,10, después de un buen desayuno. A León llego en una horita, tras una bonita bajada desde un monte cercano. Paradas obligatorias en la catedral (donde no me separé ni 2 metros de la bici, había mucho elemento queriéndose confundir entre los peregrinos), San Isidoro y San Marcos. La salida es caótica y hasta peligrosa para los ciclistas.


En la Virgen del Camino comienza el tramo más molesto de lo que llevo recorrido, pues el sendero va paralelo a una nacional con mucho tráfico. Me harto a pasar a peregrinos a pie, pidiédoles paso con un good way si tienen pinta de anglosajón, un bon chemin si parecen gabachos y a los japoneses un saleroso buen camino! que parece que les encanta. Alguno parece molesto por tener que dejar paso, pero son los menos, entiendo que tienen que estar cansados.

En Hospital de Órbigo, paso a pie el largo puente para saborear el momento y paro a hacer avituallamiento, el sitio se lo merece.

De aquí a Astorga disfruto de 20 km de puro mountainbike, pues el camino se separa por fin de la carretera y se interna hacia unos montes por sendas entre encinares y caminos llenos de guijarros como melones. Sello la credencial en Santibáñez y entro en un solitario bosque de encinas y robles, donde toda compañía es bien recibida hasta la de un curioso "perfomance" :-) -foto- en un cruce. (Inciso del "editor" Tris: Ya te dije, Enrique, que buscaras nuestra firma en el hombro del maniquí, que ahí la dejamos Ninio, Periko y yo. Al final cuelgo una foto en ese mismo sitio: sherpa-Pedro firma mientras sherpa-Ninio, al fondo, mea un poco. Por cierto, la foto es casi igual, pero en la de Enrique se ve el árbol donde meó Javi, que está más chuchurrío. ¡De veras!).





Por fin diviso Astorga desde lo alto, bajada rapidísima y "aparco" frente a la catedral.


Sensaciones buenas en general, mañana es una de las etapas reinas, espero estar a la altura.

Gracias a todos por vuestros mensajes de apoyo, hasta mañana .

martes, 26 de mayo de 2009

Un sherpa en el Camino (jornada 2)

26-05-09 Villalón de Campos - Mansilla de las Mulas 

Si ayer todo fue relativamente rodado, hoy tocó la cruz, pequeña eso sí, tampoco vamos a quejarnos.

Día soleado, a las 9,30 estaba saliendo de Villalón. A los 2 km, un paisano con la bicicleta llena de barro me dice que el camino esta imposible. Media vuelta y a la carretera. Por si fuera poco, el viento sopla del norte. Como puedo voy capeando la situación, aunque si queréis saber lo que es el efecto vela en bicicleta ponerla unas alforjas un día ventoso.

En Santervás, Murphy, el de las leyes, vino a verme. De las 2 variantes posibles elegí equivocadamente la mas larga, así que al viento y al barro añadí la incertidumbre de no saber muy bien dónde estaba. Murphy dice bien que las cosas siempre pueden empeorar, y no solemos escucharle, pero qué razón tiene el tipo: andaba cavilando cómo volver a conectar con la ruta bajando una corta rampa, cuando lo vi venir, pero era demasiado tarde. Sólo pude decir nooo, intentar frenar y soltar la bici cuando la rueda delantera tocó una balsa de barro deslizante como hielo, y perdió el control. Resultado: una bici con alfojas (tranqui Tris luego quedaron impolutas) hasta arriba de barro pegajoso y un servidor en las peores condiciones higiénicas. No todo es negativo, pues asusté a una avutarda que despegó a mi lado; no había visto ninguna en el campo, tremendo bicho, se podría decir el avestruz de Castilla :-)

En fin, después de una media hora larga despegando barro, reinicio la marcha llegando a Sahagún con más pena que gloria .

He de decir aquí que aún no había visto ningún peregrino desde que salí, a partir de aquí comienza el espectáculo.

Bien, después de un bocata chori, un par de botellines y un lavado de la bici (el mío tiene que esperar), vuelvo a ser persona. Salgo hacia Berzianos donde sello la credencial en el albergue, hay buen ambiente, mucho extranjero, mucho saludo y buenos deseos.

Lo que queda de jornada es una larga recta con árboles que se aleja en el horizonte ad nauseam, mejor ad infinitum que encaja mejor con el entorno, y que voy combatiendo parando en los pueblos con terrazas y reponiendo a base de café, cerveza y helado.

Apenas hay ciclistas, y a los caminantes les veo al final del trayecto francamente agotados. Mansilla de las Mulas me recibe por una de sus puertas, y en el hotel, al ver mi vestimenta embarrada, creo que se pensaron en mandarne al albergue, pero estamos en crisis y la pela es...

Hasta mañana sherpas, echadme algún empujoncito en la distancia para subir alguna cuesta, que mañana se acabaron los llanos.

lunes, 25 de mayo de 2009

Un sherpa en el Camino (jornada 1)

Etapa 1 - 25-5-09 Simancas  - Villalón de Campos
Empieza sherpa-Enrique su Camino en solitario. Jornada en la que la lluvia le ha respetado. Me llega su crónica, que me limito a copiar:

85 km ha marcado mi gepeese sobre 72 teóricos. Escribo en una pda así que seré breve. Sobre las 10 salía de casa, nubarrones y viento, pero hoy había  que comenzar. Con dudas me subí a la bici que parecia un autobús con las alforjas,  y di la primera pedalada, esa que dicen que es la mas difícil, la que da la voluntad, las demás caen solas.

Atravieso el pueblo no como vecino sino como peregrino, aunque solo unos  kms me separan de casa ya estoy lejos pues he iniciado  el viaje.

Enseguida unas fuertes rampas me hacen ver que las alforjas tienen protagonismo en este  viaje y que voy a usar mucho el plato pequeño. Dos fuertes bajadas por pedregales para entrar y salir de Peñaflor ponen a prueba las alforjas, parece que aguantan bien  el tute. Hasta Medina de Rioseco el paisaje  de Tierra de Campos , el mar verde del cereal y las torres  como faros. Como en Medina  y sigo por la sirga del Canal de Castilla, al menos cambia el paisaje.  Unos largos kilómetros  más de interminables rectas entre caminos de cereal, cruzando  pueblos vacios y finalnente sigo el itinerario del "tren burra" que me deja ya en Villalón.

Hotel, siesta y crónica. Mañana más.


Al final la tecnología ha funcionado y han llegado las fotos.
Por cierto, ¡cómo gana la Ventana con esas veteranas alforjas!.

Trialera: Dícese de la parte del camino donde tus huevos abandonan su lugar para hacerle compañia a la garganta.