Aprovechando que dan en la tele un partidillo de furgol en el que unos de rojo y blanco juegan contra otros de verde, me pongo un rato a ver si avanzo, que no hay manera. Además, ¡ya casi ni me acuerdo!
¡Ah, sí! En el avituallamiento de Borrenes pasamos los sherpas todos juntitos. Fue cuando Pifo se puso a charlar con la gente que allí había.
Si le dejamos, allí sigue aún, ¡vaya relaciones públicas que está hecho!
¡Qué recuerdos! Anda que no mola pasar en bici al lado de estas señalizaciones... ¡sin alforjas!
La gente seguía animándonos como si fuéramos los primeros, y en realidad íbamos de la mitad para atrás. Tanto ánimo hizo que, sin darme cuenta, me adelantara a la sherpería.
Por eso llegué antes al avituallamiento del pueblo de Las Médulas, que estaba muy concurrido.
"Estos chicos no llegan; ¿les habrá pasado algo?". Tampoco había tirado yo tanto... O es que estoy fuerte ketekagas y no me he dado ni cuenta...
Me asomo al paisaje medulil a ver si les veo venir... Nada de nada.
Cuando, por fin, llegan los sherpas, me cuentan que han estado ejerciendo de mecánicos, ayudando a un participante al que se le había caído un pedal. ¿He oído bien?... Sí, que se le ha caído un pedal. Jodeeeeeeeeeeeeeeer, que tropa.
A estas alturas, me doy cuenta de que llevo el gepese en la camel y que no lo he encendido. Ya no merece la pena. Lo malo es el peso: gepese, linternas, comida, ropa, agua, llaves... Amén de la cena de ayer, que todavía quedaban restos sin expulsar en el estómago, que la visita al trono no fue del todo... productiva. Por cierto: poco a poco, pedal a pedal, sin darme cuenta ya me voy sintiendo mejor. De hecho, mucho mejor que en la salida.
A estas alturas, me doy cuenta de que llevo el gepese en la camel y que no lo he encendido. Ya no merece la pena. Lo malo es el peso: gepese, linternas, comida, ropa, agua, llaves... Amén de la cena de ayer, que todavía quedaban restos sin expulsar en el estómago, que la visita al trono no fue del todo... productiva. Por cierto: poco a poco, pedal a pedal, sin darme cuenta ya me voy sintiendo mejor. De hecho, mucho mejor que en la salida.
Miradle bien la cara al sherpa-Pifo. ¿Recordáis cuando teníais 6 años y os poníais a dar brincos en un charco? (Antes los niños hacíamos esas cosas): Pues igual de contento estaba en sherpa con los chapoteos y salpicaduras varias que levantaba en los charcos que se le ponían por delante. Si estaban ahí, ¿para qué esquivarlos?
Una subidita, perfecta para entrenar la técnica de la foto-p'atrás, que con los años voy perfeccionando poco a poco hasta disparar por encima del hombro, por debajo del sobaco... ¿Habéis visto en las películas a Buffalo Bill?... ¡igualito!
¡Esta sí que me ha salido bien! También los sherpas han posado con cuidado, hay que reconocérselo.
Más o menos a estas alturas de carrera(?) es cuando me doy cuenta de que por detrás llevaba rato oyendo algo así como un motor defectuoso o mal reglado, con explosiones extrañas; como si a alguien le fallara la compresión, no sé....
Control y avituallamiento en Puente de Domingo Flórez, alrededor del kilómetro 40. No paramos. Con un par. Con chulería. Hemos pagado la inscripción en la que están incluídos todos los avituallamientos, pero en éste... ¡no nos da la gana!
Por cierto, diluviando en toda la península ¡y fijáos qué día nos estaba haciendo!
Por cierto, diluviando en toda la península ¡y fijáos qué día nos estaba haciendo!
Desde aquí, unos 16 o 17 kilómetros de subida, con un breve descenso intermedio; los más duros de la jornada. Os indico en el perfil dónde estábamos.
¿Que qué tal se nos dió? Pues no os lo digo en-toavía; únicamente os diré que semos sherpas, y eso es ya una garantía. Tardaremos el doble o el triple, pero que llegamos, eso está garantizado siempre de los siempres.
Lo único que a estas alturas me preocupaba eran esos extraños ruidos como de motor que no arranca, falsas explosiones, unos lastimeros "brrrrrr" y "prrrrrffffsss" poco más atrás, en la lejanía... No les encontraba explicación...
¡O acaso sí!






















































