Pero antes, os dejo unas fotitos de la salida de esta tarde, en la que me he encontrado al sherpita-Mario que volvía de su entrenamiento diario.
Pues eso: Eresma por la izquierda hasta el Puente de la Cantina y, por el sendero, tomar el circuito de la Cueva del Monje al revés (puñeteras cuestas puestas a traición). Muy bonita tarde; algo fresca.
Como decía, presento el nuevo chisme que me ha hecho mi tía Tere, con sus 87 tacazos, que se va a convertir en moda esta primavera-verano.
Como recordaréis alguno de vosotros, en la Calamares estrené la bolsa de plástico globera atada al manillar con bridas, en la que llevaba los frutitos secos y barritas cortadas en cómodos trozos (o pedazos, pero suena peor). La prueba fue exitosa. Vio el sherpa que era bueno y, meditando, meditando, se dijo que había que ferpeccionarlo.
He aquí el resultado: super bolsa globera sherpa v 0.1 Beta. En la 101 Peregrinos, con mi sudadera morada (haga frío o calor) y este invento, ¡voy a ser el rey!.
Sí, sí, reirsus, pero cuántas veces hemos comentado lo mal diseñados que están los bolsillos en la ropa ciclista (¿eh, sh-Sherpa?). De esta manera, sólo es alargar la manita y ya tienes los alcagüeses prestos para su deglución.
Me dice la tía Tere que, de momento, no tiene previsto el lanzamiento masivo del chisme (o adminículo) en cuestión. Como siempre, se hace de rogar.


